El periodo de prueba existe para que ambas partes valoren el encaje. Su duración depende del tipo de contrato y del convenio aplicable. Lo importante es que figure por escrito y que sepas cómo te comunican el final anticipado.
Durante esas semanas conviene registrar la jornada, guardar correos sobre turnos y anotar cambios verbales que luego no aparecen en el horario. Si te piden horas fuera de lo firmado, pregunta si se compensan o se pagan.
Al acercarse el final de la prueba, pide feedback concreto. Si te ofrecen prórroga o cambio de condiciones, vuelve al contrato original y compara. Una consulta breve sobre periodo de prueba y jornada ayuda a decidir con datos, no solo con la urgencia de conservar el puesto.